No hace falta que nadie comprenda las sonrisas detrás del riesgo que no siempre me atrevo a correr. Me vale con un recordatorio de que la seguridad está de mi mano. Con la fuerza que tengo escondida debajo de los párpados cuando me hundo en mar y sueños.
Me basta conmigo misma, y eso a veces es el peor y único miedo.

(Source: multitudeofgifs, via opalined-deactivated20130204)

{ G l o w. ☼ } | 月&日! ☆
(via trufachocolateada)
“Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite.”
Nunca había entendido esta frase. Suponía que tendría algo más, algo que se me escapaba entre los dedos. Pero todo llega y ahora cobra su significado…
My mess is changing and now is a chaos.
No podría decirlo. Pero, Si la tristeza fuera un mar, me ahogaría en él.
(Salada y cálida, así es la tristeza.) (Fría, también. A veces.)
Y resulta que yo amo el mar.
Ahogar pesadillas y venenos en alcohol. Cuestionar el sexto sentido entre botellas y vasos de plástico, acorralando la magia humana entre un falso control ya extraviado pasada la medianoche.
El extremo absurdo de nuestro juego de siempre, aliñado con los restos de fechas acosadoras. Descosiendo las cicatrices entre el calor de las hogueras se acaba encontrando la herida y la carne, la absurda y la real, pidiendo a gritos volver a su verdad, a su inicio, a su ser. Y se rescata entre cervezas y miradas. O al menos se intenta. ¿Volverá?
Descontrol y necesidad de orden. Malestar, problemas y náufragos desaparecidos. Desatar mi necesidad de siempre, de cuerpo presente entre la gente, vagando con mis pesares entre almas demacradas, abandonadas. Tan tonta como de costumbre.
Casualidades y zumos de melocotón con manzana.
Quizá sea cierto que no tengamos esperanzas. Quizá no quede nada… quizá sólo tenga que darme cuenta de eso.




